El Archivo Biológico de la Memoria
Vivimos en una era entrenada para pensar lo que debería sentirse. Construimos narrativas lógicas sobre nuestras heridas infantiles, racionalizamos nuestras ansiedades y justificamos nuestras parálisis.
Sin embargo, el sistema nervioso opera por debajo de la corteza prefrontal. La tensión en el diafragma, la opresión clavicular o la desconexión pelviana no responden a argumentos lógicos; responden a memorias somáticas de amenaza.
"El cuerpo guarda la cuenta de cada límite no expresado y de cada dolor no llorado."
En ONIRA trabajamos directamente sobre los receptores interoceptivos y el nervio vago, permitiendo que la inteligencia innata de tu organismo complete los reflejos de defensa truncados.


